Monforte de Lemos, 20 de abril de 2026. El Ayuntamiento de Monforte de Lemos celebró en la tarde de hoy, lunes 20 de abril, el Pleno extraordinario para la imposición de las Medallas del Ayuntamiento a los agentes de la Policía Local Eusebio Cuesta Vázquez, a título póstumo, y Francisco Cao de Jesús, que en la madrugada del 23 de agosto de 2025 sufrieron un accidente de circulación en acto de servicio. El siniestro se produjo cuando los agentes perseguían un vehículo conducido por una persona que había huido tras ser requerida para la práctica de una prueba de alcoholemia. Eusebio Cuesta falleció en el accidente y Francisco Cao resultó herido.
En la sesión, que contó con la asistencia de los familiares, amigos y compañeros de los homenajeados, se guardó un minuto de silencio por el policía Eusebio Cuesta Vázquez, fallecido en el trágico accidente.
En su discurso institucional, el Alcalde señaló que el 23 de agosto de 2025 “es un día de triste recuerdo para el Ayuntamiento de Monforte, y de manera muy especial, para el Cuerpo de Policía Municipal”. Asimismo, hizo un sentido reconocimiento, en nombre de todos los monfortinos representados por la Corporación Municipal, “a la valentía y compromiso de estos agentes con la ciudadanía de Monforte y con la seguridad de todos los vecinos y vecinas del municipio, recordando de forma especial a D. Eusebio Cuesta Vázquez, que permanecerá siempre en nuestro recuerdo y en nuestros corazones”.
Aunque la imposición de Medallas pone fin al Procedimiento de Símbolos y Disticiones, tal como recoge la Ordenanza Municipal, con este homenaje, indicó el regidor, “el Ayuntamiento de Monforte quiere reconocer el especial interés puesto por estos agentes en el cumplimiento de su deber como policías locales y su elevado compromiso con la protección de la comunidad a la que prestan servicio”.
Sobre Eusebio Cuesta y Francisco Cao, el Alcalde enfatizó su vocación de servicio, su labor pública y su compromiso por la seguridad de cada vecino: “Eusebio y Francisco, no sólo son nombres en una placa o en un uniforme. Son el reflejo del sacrificio, de la entrega, y del coraje”. Ser policía, añadió, “no sólo es un trabajo; es una vocación de riesgo asumido. Es estar allí donde se les necesita, a menudo poniendo su propia integridad en segundo lugar, para proteger la de los demás. Eusebio y Francisco, demostraron esa integridad hasta las últimas consecuencias. El recuerdo de su buen hacer, permanecerá vivo en cada pasillo de esta Casa Municipal”.

